A raíz de un trabajo para la universidad cuyo tema escojido ha sido la violencia de género, he tenido la oportunidad de profundizar muchisimo sobre el tema y si ya nos es espeluznante ver que existe por las muchas muertes que acarrea y que los medios nos informan, tambien lo es por los miles de silencios de mujeres que nunca serán escuchadas porque sus voces han sido calladas por el miedo, la verguenza, el sentimiento de culpablidad...que producen un maltrato tan duro o mas que el fisico y que es el psicológico.
Los maltratadores ya se ocupan de hacerlas sentir mal, sin fuerza alguna ni esperanza y mucho menos sin visión de cambio porque el miedo paraliza y las lágrimas se llevan el brillo de unos ojos que un día se ilusionaron, se enamoraron y dieron mas de lo que una esposa tiene que dar en el momento en el que acceptó la primera bofetada o humillación y justificó a su pareja.
Por suerte, cada vez hay mas medios para denunciar estas situaciones y se apoya mas a las victimas, pero aun queda un largo recorrido hasta cambiar esta situación. El momento en el que ni una mujer tolere ningún tipo de agresión hacia su persona y deje de ser un colectivo en riesgo por su condición femenina, los roles que la sociedad ha establecido desde tiempos remotos y que tanto daño ha hecho a la sociedad. Y también el momento en el que ningun hombre tolere los estereotipos y permita perpetuar esta situación el su día a día, en el trabajo, entre amigos, con sus hijos...porque es de esta interacción y de la educación que hay que dejar claro que nadie es inferior a otro por su género, ni nadie dueño de nadie.
Es un tema muy muy serio y hace falta un cambio de mentalidad de esta sociedad y solo podemos empezar por nosotros mismos. Por nuestras ideas preconcebidas, nuestros prejuicios y estereotipos y romper con ellos desde ya para una convivencia en harmonía e igualdad. Desde no permitir sueldos inferiores en mujeres que hacen el mismo trabajo que un hombre, hasta contarle a tus hijos los cuentos tradicionales donde el principe siempre rescata a la princesa y a esta le pertoca ocuparse del cuidado de la casa. Parecerá una tontería, pero ya es hora de contar cuentos en los que las princesas se valen por si mismas, se enamoran, si, pero las cuidan de verdad, las respetan y LAS QUIEREN.
Desde aqui, tengo que agradecer a Asun su total sinceridad, su fortaleza por contar todo lo vivido y enfrentarse a ello, luchar por una vida mejor, digna y por suerte, ahora al lado de una persona que si la quiere y la trata como una princesa, pero una de esas princesas autosuficientes y independientes.Gracias por compartir tu experiencia conmigo, sé que nunca podrás olvidarla, cada día al mirarte en el espejo, al adentrarte en un callejón oscuro...pero sabes lo mucho que has podido ayudar, ayudar a otras que están en tu situación yayudarte a ti a recuperar la vida que desde siempre te habías merecido. Mil gracias.
viernes, 11 de abril de 2008
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ResponderEliminarPrecioso lo que has escrito y el video que lo ilustra.
ResponderEliminarSigue escribiendo cosas como estas porque nos queda mucho que aprender y concienciarnos.
Isabel